El producto nace en el año 97, cuando una pareja de novios nos plantea la necesidad de representar una ceremonia civil por problemas burocráticos.
Desde la necesidad de una representación, a la realización de un acto ceremonial serio y emotivo, existe un trabajo de más de 10 años, durante los cuales nos hemos esforzado por dar cabida a los sentimientos, donde sólo había artículos del Código Civil.
Nuestra intención es que cada persona, pueda optar por celebrar un acto laico, como manifestación pública de sus voluntades y sentimientos. La alegría de un nacimiento, el compromiso de una pareja, o el homenaje a un ser querido que se ha ido, son necesidades que la humanidad tiene de compartir sus emociones.